viernes, 16 de octubre de 2015

Modo FIV activado

Estos días no hago más que leer artículos, posts y comentarios sobre la fecundación in vitro. Desde que me dijeron que en enero haríamos el primer intento trato de mentalizarme y familiarizarme con los pasos de esta técnica que, espero, sea la definitiva. Lo primero que he hecho ha sido leerme el dossier que me han dado en mi centro y... ¡tela! Los puntos sobre la punción y la transferencia dan verdadero vértigo. 


Lo que más miedo me da, sin ningún lugar a dudas, es la punción. En el dossier que me ha proporcionado mi centro pone, y cito literalmente: 
"La punción resulta moderadamente dolorosa, mientras que en raras ocasiones es francamente dolorosa"

¿Moderadamente?... ¿Francamente?... Ay dios mío que tembleque me está entrando. Mi médico me dijo además que, al contrario de lo que he leído a otras compañeras de la #infertilpandy, ellos no hacen la punción con sedación. Simplemente te dan una medicación que te adormila y te ponen anestesia local. Y aún así la cosa resulta moderada o francamente dolorosa... Desde luego tranquila, lo que se dice tranquila, no te quedas después de leer eso.


Después está la transferencia, de la que dice que es, en general, completamente indolora. Hasta ahí bien, buenas noticias. Peeeeerooooo, si leemos tres líneas más abajo nos encontramos con esto:
"Se requiere que la última micción haya sido tres horas antes del ingreso y se haya bebido bastante líquido"

Lo que viene siendo que aguantemos sin hacer pipi tres horas. ¡Tres horas nada menos! Si ya me meaba encima con las IAC, que tenía que aguantar una hora y media... Buffffffff... todo son facilidades...


A partir de ahí, se parece bastante al procedimiento de las IAC. Progesterona, ácido fólico y ¡a esperar! Eso sí, con una novedad, que esta vez sí me harán la llamada B-HCG, la prueba de embarazo ultrasensible, es decir, la famosa beta. Así que por fin seré betaesperante. Es raro, pero creo que me hace ilusión. Locuras de la infertilidad, supongo...


Para todo eso, sin embargo, me quedan unos tres meses. Tiempo de sobra para mentalizarme e incluso quedarme embarazada milagrosamente por el camino. Impossible is nothing, no?


Ahora mismo siento miedo y mucho vértigo cuando pienso en todo lo que supone la fecundación in vitro, pero, por encima de todo, tengo muchas ganas de luchar y de vencer de una vez por todas. Espero que 2016 sea mi año.

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