viernes, 15 de enero de 2016

Te baja la regla... y te alegras!?!

Justamente. Felicidad infinita es lo que siento porque por fin me ha bajado la regla, con tres días de retraso cuando yo tengo ciclos de lo más puntuales y a pesar de que mi ginecóloga me dijo que el Decapeptyl no me alteraría el ciclo. Decías???? No soy médico, pero puedo decir bien alto y sin ningún miedo a equivocarme que...

EL DECAPEPTYL SÍ PUEDE RETRASAR LA REGLA...

Así que, queridas lectoras/luchadoras, quedáis avisadas. Nada de hacerse ilusiones. Y si no os convence un único testimonio, podéis daros una vuelta por la red y encontraréis cientos de comentarios que lo corroboran. Me da muchísima rabia que en mi centro (en la SS para las que acabéis de llegar) no sean capaces de dar ni el más mínimo dato y que cuando lo dan, porque esta vez yo pregunté si cabía la posibilidad de retraso, te lo den mal. ¿A tanto llega su saturación que no atinan a responder lo que deben?


Pero en fin, que no pretendo convertir este post en un arma de destrucción masiva contra mi centro en cuestión. Estoy en sus manos y, hasta nueva orden, confío en su profesionalidad. 

Hoy escribo esta entrada porque, ahora sí, estoy a las puertas de la fecundación in vitro. Ya no me queda nada para empezar con la estimulación. El lunes tengo control y espero que me den ya las pautas para los próximos días. Podría acabar enero en betaespera.


Eso son ya palabras mayores. Ya no es como la espera de las inseminaciones artificiales, con su 18-20% de posibilidades de embarazo. No. Esto ya es otra cosa, ahora vamos a jugar en otra liga y hay más probabilidades de éxito. Esta vez el positivo es algo más real, podemos aspirar a él. O eso se supone, pero el miedo está ahí. El miedo al fracaso. Porque cuando pones muchas esperanzas en algo, el negativo duele más, por muy mentalizada que vayas. No es que espere quedarme sí o sí en el primer intento, pero sí que tengo más esperanzas que en las IACs. Bastantes más. Por eso voy ilusionada, y a la vez acojonada.

¿Y a qué tengo miedo? 

Pues a que algo falle en este tratamiento, a la medicación, a no conseguir suficientes óvulos, a conseguirlos pero que sean de mala calidad, a que no fecunden, a que los embriones no se desarrollen bien, al negativo... a tantas cosas... Porque en nuestra última cita la ginecóloga va y nos suelta que después de las cinco inseminaciones queda claro que nuestra esterilidad no es por factor masculino. ¿Y eso? ¡Si lo único que nos habían diagnosticado era astenozoospermia! Ahora sí que estamos apañados... Eso me sonó directamente a algo que me da mucho miedo: "esterilidad de origen desconocido". Porque si yo tengo óvulos, las trompas permeables, ningún problema a la vista; y medianaranja tampoco... ¿entonces qué? Pues esperemos que en la siguente fase, en FIV, podamos sacar algo más en claro.

De momento estoy en ese estado de felicidad y nerviosismo previos, que me mantienen con ganas de luchar. Más adelante, ya se verá. Os lo iré contando, deseadme suerte para el lunes!


¡FELIZ FIN DE SEMANA MIS GUERRERAS!


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