lunes, 22 de junio de 2015

La histerosalpingografía: un paso más cerca del positivo

Así es como decidí tomarme la temida histerosalpingografía, como un paso adelante para conseguir por fin mi positivo. El simple hecho de pronunciar esta interminable palabra da miedo y recuerdo que el tiempo que estuve esperando para que me la hicieran deseaba con todas mis fuerzas estar embarazada para no tener que pasar por ello. Pero no hubo suerte, y tuve que pasarla. La parte buena, además de los resultados, es que ahora puedo contaros cómo es y espero poder tranquilizaros algo, aunque sé que es imposible no enfrentarse a esta prueba con preocupación.

El "Día H" yo tenía un miedo que no puedo ni explicar. Saber que vas a someterte a algo que te va a producir dolor y desconocer cuánto va a durar es horrible. Como una hora antes de la histerosalpingografía me tomé un valium por prescripción médica y también un antiinflamatorio, para ir atajando el dolor de antemano. La espera se alargó más de lo previsto y yo temía que el efecto del valium se pasara, pero por suerte no fue así y cuando entré a la especie de quirófano (no os asustéis, no es un quirofano en realidad, pero es que tampoco era un consulta normal) seguía medio adormilada, aunque me temblaba todo el cuerpo del miedo.

Me mandaron quitar casi toda la ropa, me dieron una bata y me pusieron en una camilla con las piernas en posición "de ginecólogo". La primera parte se pareció mucho a una revisión más, pero estaba claro que la cosa no se iba a quedar ahí. Lo que sigue después es más o menos así.

-Te limpian la zona con un líquido que está muy frío
-Te "buscan" la entrada del útero y te colocan un espéculo para que se mantenga abierto y poder meterte el contraste.
-Te introducen un catéter.
-Salen todos de la sala menos el "médico jefe"
-Empieza la prueba

La histerosalpingografía es, por así decirlo, una radiografía de la cavidad uterina y de las trompas de falopio para comprobar que todo está bien y que no hay ningún tipo de obstrucción que impida a los espermatozoides llegar a su objetivo. Esto se hace introduciendo un contraste, un líquido, en el aparato reproductor femenino. Yo recuerdo que debía haber algo así como un pedal, aunque no llegué a verlo, que hacía salir el contraste de donde quiera que estuviese y se metía en mi útero y en mis trompas como en sacudidas. Uno de los médicos iba diciendo "un poco más, un poco más, venga que ya estamos"... y con cada sacudida yo notaba cómo más y más líquido entraba dentro de mí.

Lo que sentí fue un dolor de regla muy muy intenso. Al principio soportable, pero con cada sacudida se hacía un poco más doloroso. Durante esta prueba es importante tener los músculos de la vagina y el útero relajados, de ahí que te den el valium, pero es complicado. Yo respiraba muy profundamente, inspirando por la nariz todo lo que podía y echando el aire por la boca hasta vaciar mis pulmones. El dolor era poco a poco más intenso y para concentrarme en otra cosa, me empecé a clavar la uña del dedo índice en la yema del dedo pulgar. Lo he solido utilizar en otras situaciones y funciona. Es como si generases un segundo punto de dolor que requiere tu atención y te olvidas del primero. 

Otra cosa que tuve muy presente durante toda la prueba fue cuál era mi objetivo. Me recordaba en todo momento por qué estaba allí y pensaba en él o en ella, o en ellos. Estaba allí tumbada experimentando un intenso dolor para algún día poder darles la vida y que ellos me la den a mí también. Me repetía sus nombres en mi cabeza (porque después de tanto tiempo buscando ya hemos elegido hasta los nombres) y cuando terminó la prueba rompí a llorar de los nervios y la emoción. Una de las enfermeras que estaba allí creo que adivinó lo que estaba pasando por mi cabeza, porque me agarró fuerte de la mano y me aseguró que tarde o temprano lo conseguiría.

La prueba duró unos veinte minutos y el dolor unos cinco. Fue intenso sí, pero menos de lo que me había imaginado. Así que después de pasado, puedo decir que podría haber sido peor. Los resultados fueron muy buenos, no había nada obstruído y, aunque dolorida, me fuí contenta a casa. Tras la prueba me tuve que tomar un antibiótico y también me recomendaron reposo y tomar antiinflamatorios si los necesitaba. Sí que los necesité porque estuve con dolor de regla las siguientes horas y también tuve un pequeño sangrado. Todo por la irritación del contraste. Pero había merecido la pena porque ya sabía que todo estaba bien.

Me dijeron que después de la histerosalpingografía muchas parejas consiguen el embarazo, porque las trompas de falopio se abren mucho más por la entrada del contraste, así que nosotros en cuanto pudimos (tres días después de la prueba ya que antes no te lo recomiendan) hicimos nuestros deberes. Tampoco esa vez tuvimos suerte, pero al menos sabíamos que estábamos más cerca del positivo y de nuestro sueño.






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